Trilogía "El Triplete". Día de la Final en Roma I


Llegada a Roma, aparcamiento de los autobuses e instrucciones para la vuelta. Despliegue masivo de aficionados culés por la ciudad, la mayoría de los cuales optan por aprovechar para ver los sitios más característicos.

En mi caso decido buscar un restaurante para comer relajadamente por lo que comienzo a caminar en dirección hacia Plaza Mancini muy próxima al Estadio Olímpico.

Mientras camino y en mi condición de aficionado culé perfectamente reconocible, voy encontrando al paso ciudadanos romanos que me hacen gestos claros de apoyo e incluso los hay que se paran a comentar lo que puede ser la final, mostrando en todo momento su enamoramiento por nuestro equipo. A mi paso por el estadio, me acerco al punto de información blaugrana para informarme al detalle de todos los horarios y actos festivos previos al encuentro. Prosigo mi camino y cruzo el puente que desde la entrada principal del estadio me deja justo en la Plaza, pero la tarea no resultaría tan fácil, ya que de repente comienzan a abordarme todo tipo de vendedores ambulantes de perfil extremadamente móbil dada la presencia polizial. Bufandas, cintas para el pelo, etc... son los artículos que ofrecen. De todo menos cerveza fresca, joder!!!.

Por fin llego a la Plaza Mancini donde veo aficionados culés de mediana edad que aprovechan para echar una cabezadita tumbados en el césped a la sombra de los árboles.

Yo prosigo con mi plan y comienzo a buscar un restaurante cuya oferta difiera de la tan vistoza comida rápida italiana pero que se aleja de mis preferencias al menos para este día. Finalmente, consigo uno que previsiblemente cumple con los requisitos y me adentro en él. Tras el recibimiento por parte de una amable mujer de mediana edad, me dirijo a una de las mesas. En frente una mesa con una familia catalana con las samarretas culés que justo han terminado y se levantan para marchar. Me saludan y me advierten que se come muy bién pero que no me haga ilusiones con poder tomar cerveza o vino.

La mujer toma buena nota de mis preferencias hasta que llegamos a la parte culminante. ¿Y de beber?. Pues de beber póngame una cerveza bién grande (acompaño con el gesto) y fría!!!. La mujer me miraba con mucha dulsura, se rie y con su acento italiano me explica que no puede ser, que la Polizia... No se preocupe señora ya lo sabía!!!.

Casi a la par que yo, entra un señor mayor que también se sienta a comer y a pesar de que no lleva distintivo culé, es fácilmente reconocible por su acento catalán. Entablamos una conversación ligera y lo mejor de todo es que intentó jugar también al despiste con lo del vino pero tampoco coló. Un verdadero trauma para el hombre.

Bueno son las 16:00 horas, finalizo mi almuerzo y vuelvo sobre mis pasos. Vuelvo a pasar por Plaza Mancini y ya se nota un aumento del ambiente. Más culés, más ingleses, más vendedores ambulantes y más polizia también. Cruzo de nuevo el puente en dirección al estadio y oigo una voz que se cruza en el último paso de peatón que da al estadio, y que débilmente dice "Cerveza
Fríaaa!!!". Rápidamente me doy la vuelta pero entre tanta gente es imposible ver el emisor. Cabróooooooon!!!

TO BE CONTINUED

6 Comentarios:

David dijo...

Jejeje muy bueno lo de la cerveza¡¡¡
Espero la parte del partido, esa tiene que se espectacular¡¡
Un saludo¡¡¡

David dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gabriela Miranda dijo...

JEJEJE, lo de la cerveza fria GENIAL xDDD. ESPERO LA FINAL ;)

Saludos.

Albert dijo...

Lo peor del viaje fue el tranvía para ir al estadio.

La ley seca no la controlaron. Hubo quien en lugar de revender entradas, revendía alcohol...

Sí, los romanos eran del Barça y te hacían sentir orgulloso de ser culé.
Buena narración del viaje. Espero la última entrega.
Adéu!

EL MÉS CULÉ dijo...

Me parece que os estáis enganchando!!!. Voy a tener que inventarme la historia para poder cumplir las espectativas. Jajajaja!

Pero que os creéis que soy marca o As. Aquí se es escrupuloso con la realidad.

Un saludo

Alex dijo...

Si vas a ser escrupuloso con la realidad, me extraña que por ese gaznate no acabase bajando una cervecilla...

Que alguien me diga si eso no son amor a los colores: todo el dia fuera de casa, de fiesta y probar una puñetera cerveza. (el celibato de los monjes calculo que sea más sencillo).

Madura esa tercera parte que ya apetece....

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