La caída libre de Laporta


Comenzaremos diciendo que cada vez está más claro que el trampolín político que ha representado el Barça para el todavía presidente D. Joan Laporta está próximo a su caída definitiva por mucho que este extraño y endiosado personaje se empeñe en no quitarse la venda de los ojos y a pesar del daño que de manera ya preocupante está haciendo al club, al barcelonismo y ya incluso a su junta directiva, la cual parece ser que ya está intentado hacer entrar en razón al máximo mandatario para que presente su dimisión, tarea que se antoja de dificultad extrema. Ante este hecho tratemos de analizar la actual situación personal del todavía presidente la cual definiría sencillamente de catastrófica, de fracaso absoluto y sobretodo de irreparable para él, ya que llegado al punto en el que nos encontramos no veo si quiera la manera de que pueda salir del club con una imagen medianamente aceptable que le permita emprender futuros retos personales, dado que es evidente que su prestigio está a cero y su dignidad después de la postura adoptada tras los resultados de la votación para la moción de censura del pasado domingo, no existe. Lo lamentable para él es el hecho de que no haya sabido (querido) ver que dentro de todo el colectivo aficionado culé no existe nungún sector de peso declaradamente Laportista y que si en algún momento existió, fue él con sus acciones y actitud prepotentes, y no las gestiones de su junta deportiva ni los resultados deportivos de los 2 últimos años, las que han motivado su extinción. La consecuencia de este hecho es que ha desaprovechado la gran ocasión de haber presentado la dimisión justo al finalizar la presente campaña y tras tener que vivir en carne propia las sonoras pitadas acompañadas de inmensa pañolada domingo tras domingo en el último tramo de esta temporada, mostrando su repulsa repito, por sus lamentables lances y no por las gestiones de su junta deportiva ni por los resultados deportivos. Así, a día de hoy y con todo lo acontecido a posteriori, recogida de firmas para tirar adelante el proceso de moción de censura que finalmente prosperara con gran aceptación, votaciones con resultado sorprendente en contra de sus intereses a pesar de las previsiones muy favorables dado que necesitaba el apoyo de únicamente 1/3 de los votantes y que aún así superó de manera escasa con intriga hasta último momento, y sobretodo la lamentable interpretación de los resultados tildándolos de "dulce derrota" sin plantearse en ningún momento la dimisión, ni el margen a la reflexión, hacen que ya no exista marcha atrás para él. Pienso que ya no existe la manera de quedar bién con el barcelonismo, ni de cambiar la pésima imagen que existe de él en la calle y lo que por su puesto me parece más preocupante para él es que igual sus tan ansiadas pretenciones políticas también se estén yendo al traste con él. La dimisión es la única salida, ya que el tiempo lo cura todo Sr. Laporta.

Lista Més Culé de blogs